zaragoza condesa

zaragoza

Vivienda 28 departamentos
Estado de México, 2016
2,400 m2

El enfoque de negocio de los proyectos de desarrollo inmobiliario pone en muchos casos a la arquitectura en un estado vulnerable. La necesidad de maximizar las áreas vendibles, al mismo tiempo de maquillar el “producto de ventas” con el mínimo costo posible, promueve una arquitectura de mala calidad en todos sus ángulos. Cuando fuimos invitados a hacer este proyecto la pregunta que formulamos fue ¿Cómo entregar un buen proyecto arquitectónico con tantas restricciones constructivas, y limitantes económicas?

La austeridad en la arquitectura da la posibilidad de enfocar los recursos existentes en el trabajo del espacio más esencial. Hacer espacios con buena altura –a partir de un sistema de bóvedas corridas y departamentos en dúplex-, capaces de generar una relación entre las condiciones exteriores (la luz, la ventilación, las vistas), con los espacios interiores, y que puedan detonar buenas mecánicas sociales en el conjunto habitacional. Las fachadas (que muchas veces es lo que más les interesa ver), buscan ser lo que son, en su material y su forma, con el fin de evitar decorarlas o como lo hacen en otros casos, de esconder un mal proyecto con una piel.

Estamos convencidos de que la arquitectura por si sola es capaz de dar ese valor agregado que los desarrolladores buscan para poder vender mejor sus edificios.